Diseñando mi camino

Toda mi vida he trabajado por lograr ver mis sueños hechos realidad y aunque en un tiempo parecía muy lejana mi meta no claudique jamás, mis padres me dieron una educación en la cual no había de otra más que esforzarse usando la inteligencia cada día, con más empeño pues cuando era joven nunca me permitieron abandonar un proyecto por muy difícil que fuera este, recuerdo que en una ocasión quise dejar de practicar taekwondo puesto que se me hacía muy complicado resistir el nivel que exige esta disciplina pero ellos no me dejaron desistir, al contrario me apoyaron aún más para no darme por vencido y gracias a situaciones como estas, estoy en el lugar que me plantee que en algún momento llegaría.

De alguna forma siempre es mejor hacer un buen gasto una vez y no mal gastar dos veces en lo mismo ya que esa es una mala inversión o al menos eso creo y pienso que es más adecuado sobre todo porque he empleado mucho tiempo y capital en esta idea que he acariciado por muchos años,  emprender mi propia empresa puesto que ya cuento con lo necesario incluso hasta con el terreno donde la edificare pero en este momento me encuentro en un dilema ya que contrate los servicios de un arquitecto para que se encargue del diseño de la construcción solo que el individuo en cuestión me sorprendió con un diseño de estructuras metálicas para usarlo en dicho edificio, no tengo conocimiento si esta sea una buena elección pero según él es mejor emplear este material ya que es de muy rápida construcción por lo que más rápido de lo que pensaba comenzaré a recuperar la inversión al poner mi negocio en marcha de manera inmediata, además asegura que se requiere de menor mano de obra, otra cosa que me pareció muy interesante fue que debido a que este material tiene la capacidad de absorber el impacto de un golpe o vibración de modo que esté se flexionara o se abollaría ligeramente cuando mucho, derivado de su alta resistencia logrando con esto un buen inmueble por aquello de que habitamos en una zona con un alto grado de sismicidad.

Después de valorar durante varios días los aspectos que me hizo notar me decidí a darle luz verde al proyecto pero cuando por fin este personaje plasmó su firma en todo el papeleo observe más detenidamente los contratos y todo ese tipo de asuntos en ese momento note que en realidad él, no era un arquitecto sino que es un ingeniero que obviamente cuenta con mayor preparación pero definitivamente con mayor cantidad de conocimientos por eso me explicó con tantos detalles y con la certeza de que sabía de lo que hablaba por ello fue capaz de sugerir nuevos planteamientos ampliándome el abanico de opciones.

Desde el momento que iniciaron con los trabajos de prefabricación hasta que se concluyó con la obra en su totalidad pasaron aproximadamente un par de meses y me consta que el ingeniero estuvo presente supervisando cada detalle de su proyecto, para satisfacción mía al concluir con lo convenido le agradecí mucho el aporte tan atinado que yo no hubiese nunca pensado que fuera tan optimizado cada espacio del lugar pues están totalmente vinculados el espacio interior y el volumen exterior dándole un diseño innovador y seductor desde que ingresas al edificio.

Esto marco la pauta en un camino que parecía incierto y que hoy me parece que tuvo un muy buen comienzo, puedo incluso decir que hasta el momento me es grato y satisfactorio el esfuerzo que hice por conseguir mi sueño, mi negocio va de maravilla afortunadamente la visión que tuve en conjunto con el diseño del establecimiento le otorgaron un valor agregado a mi proyecto.

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