Monthly Archive: November 2017

Diseñando mi camino

Toda mi vida he trabajado por lograr ver mis sueños hechos realidad y aunque en un tiempo parecía muy lejana mi meta no claudique jamás, mis padres me dieron una educación en la cual no había de otra más que esforzarse usando la inteligencia cada día, con más empeño pues cuando era joven nunca me permitieron abandonar un proyecto por muy difícil que fuera este, recuerdo que en una ocasión quise dejar de practicar taekwondo puesto que se me hacía muy complicado resistir el nivel que exige esta disciplina pero ellos no me dejaron desistir, al contrario me apoyaron aún más para no darme por vencido y gracias a situaciones como estas, estoy en el lugar que me plantee que en algún momento llegaría.

De alguna forma siempre es mejor hacer un buen gasto una vez y no mal gastar dos veces en lo mismo ya que esa es una mala inversión o al menos eso creo y pienso que es más adecuado sobre todo porque he empleado mucho tiempo y capital en esta idea que he acariciado por muchos años,  emprender mi propia empresa puesto que ya cuento con lo necesario incluso hasta con el terreno donde la edificare pero en este momento me encuentro en un dilema ya que contrate los servicios de un arquitecto para que se encargue del diseño de la construcción solo que el individuo en cuestión me sorprendió con un diseño de estructuras metálicas para usarlo en dicho edificio, no tengo conocimiento si esta sea una buena elección pero según él es mejor emplear este material ya que es de muy rápida construcción por lo que más rápido de lo que pensaba comenzaré a recuperar la inversión al poner mi negocio en marcha de manera inmediata, además asegura que se requiere de menor mano de obra, otra cosa que me pareció muy interesante fue que debido a que este material tiene la capacidad de absorber el impacto de un golpe o vibración de modo que esté se flexionara o se abollaría ligeramente cuando mucho, derivado de su alta resistencia logrando con esto un buen inmueble por aquello de que habitamos en una zona con un alto grado de sismicidad.

Después de valorar durante varios días los aspectos que me hizo notar me decidí a darle luz verde al proyecto pero cuando por fin este personaje plasmó su firma en todo el papeleo observe más detenidamente los contratos y todo ese tipo de asuntos en ese momento note que en realidad él, no era un arquitecto sino que es un ingeniero que obviamente cuenta con mayor preparación pero definitivamente con mayor cantidad de conocimientos por eso me explicó con tantos detalles y con la certeza de que sabía de lo que hablaba por ello fue capaz de sugerir nuevos planteamientos ampliándome el abanico de opciones.

Desde el momento que iniciaron con los trabajos de prefabricación hasta que se concluyó con la obra en su totalidad pasaron aproximadamente un par de meses y me consta que el ingeniero estuvo presente supervisando cada detalle de su proyecto, para satisfacción mía al concluir con lo convenido le agradecí mucho el aporte tan atinado que yo no hubiese nunca pensado que fuera tan optimizado cada espacio del lugar pues están totalmente vinculados el espacio interior y el volumen exterior dándole un diseño innovador y seductor desde que ingresas al edificio.

Esto marco la pauta en un camino que parecía incierto y que hoy me parece que tuvo un muy buen comienzo, puedo incluso decir que hasta el momento me es grato y satisfactorio el esfuerzo que hice por conseguir mi sueño, mi negocio va de maravilla afortunadamente la visión que tuve en conjunto con el diseño del establecimiento le otorgaron un valor agregado a mi proyecto.

Sacrificios de la vida

Creo que a todos nos ha tocado pasar alguna vez en la vida por una situación económica difícil y sobre todo últimamente ya que para nadie es fácil ganarse un poco de dinero,  pero sin duda si no se cuenta con la preparación académica es mucho más complicado, lo triste es que muchos jóvenes no lo entienden de la misma manera.

Y es que hace bastantes años atrás no contaba con la fortuna de tener una carrera universitaria debido a que en mis tiempos había que apoyar a mi madre con los gastos de la casa aparte de apoyar en la educación, cuidado y manutención de mis hermanos menores pues por si fuera poco  éramos diez integrantes en la familia contando a mi mamá, ella siempre me aconsejo que estudiara pues decía que el estudio era la llave que abría todas las puertas, pero por otro lado la realidad es que notaba como mis hermanos y yo medio comíamos tostadas con sal y café negro mientras mi mamá nos remendaba los pantalones, con muchos esfuerzos pude terminar de estudiar la secundaria con el mejor promedio de mi generación, después ingrese en el politécnico pero mis hermanos fueron creciendo y necesitaban más cosas para su educación como materiales y uniformes, mi madre trabajaba todo el día sin descanso por lo que me empeñe en trabajar arduamente para ser en quien ella se pudiera respaldar.

De modo que abandone los estudios y me dedique de tiempo completo a trabajar en una casa de materiales, la primer semana me pusieron a hacer mandados y la limpieza pero ganaba muy poco por lo que le pedí a mi jefe que me diera la oportunidad de ganar más dinero, aunque esto significara más trabajo, tenía que cargar los carros con el material que pedía el cliente ya fueran varillas, cemento, arena, grava, tabique, etcétera, al cabo de un par de meses me sentía totalmente adolorido, no aguantaba el dolor de espalda, pero no me podía dar por vencido pues todos necesitaban de mi sueldo y sobretodo mi madre se sentía un poco aliviada de la gran carga que había llevado sola por tantos años.

Unos días después ella me pregunto que si tenía dinero que le prestara para comprar unas cosas por lo que rápidamente se lo entregue antes de irme a trabajar, por la noche cuando volví a casa me di cuenta de que había comprado bastante carbón, pensé que ya no teníamos gas y me preocupe un poco pero mientras merendábamos me platico que sus compras eran para comenzar un negocio ambulante de comida, en ese momento no estuve de acuerdo pero no la convencí por ningún motivo de desistir de su idea, cosa que después agradecí muchísimo porque gracias a esa decisión que tomo yo pude trabajar solo medio tiempo y regrese al estudiar a terminar mi carrera de ingeniero.

Cuánta razón tenían los consejos de mi madre puesto que una vez que obtuve mi título profesional logre conseguir un excelente trabajo en el cual continúo hasta el día de hoy y estoy muy satisfecho de haber pasado por una circunstancia tan complicada, pues si no hubiese sido así ninguno de mis cinco hermanos tendrían su carrera de ingenieros al igual que yo.

Lo más difícil no fue esa carencia en la que crecí, sino que mi hijo menor no tiene la inquietud por el estudio y no he encontrado la manera de hacerlo comprender que es muy necesario contar con una buena preparación y más aún en estos tiempos en los que se requiere de gente capacitada y competitiva, pues en algún momento ya no tendrá a su padre para ayudarlo con sus gastos.