Sacrificios de la vida

Creo que a todos nos ha tocado pasar alguna vez en la vida por una situación económica difícil y sobre todo últimamente ya que para nadie es fácil ganarse un poco de dinero,  pero sin duda si no se cuenta con la preparación académica es mucho más complicado, lo triste es que muchos jóvenes no lo entienden de la misma manera.

Y es que hace bastantes años atrás no contaba con la fortuna de tener una carrera universitaria debido a que en mis tiempos había que apoyar a mi madre con los gastos de la casa aparte de apoyar en la educación, cuidado y manutención de mis hermanos menores pues por si fuera poco  éramos diez integrantes en la familia contando a mi mamá, ella siempre me aconsejo que estudiara pues decía que el estudio era la llave que abría todas las puertas, pero por otro lado la realidad es que notaba como mis hermanos y yo medio comíamos tostadas con sal y café negro mientras mi mamá nos remendaba los pantalones, con muchos esfuerzos pude terminar de estudiar la secundaria con el mejor promedio de mi generación, después ingrese en el politécnico pero mis hermanos fueron creciendo y necesitaban más cosas para su educación como materiales y uniformes, mi madre trabajaba todo el día sin descanso por lo que me empeñe en trabajar arduamente para ser en quien ella se pudiera respaldar.

De modo que abandone los estudios y me dedique de tiempo completo a trabajar en una casa de materiales, la primer semana me pusieron a hacer mandados y la limpieza pero ganaba muy poco por lo que le pedí a mi jefe que me diera la oportunidad de ganar más dinero, aunque esto significara más trabajo, tenía que cargar los carros con el material que pedía el cliente ya fueran varillas, cemento, arena, grava, tabique, etcétera, al cabo de un par de meses me sentía totalmente adolorido, no aguantaba el dolor de espalda, pero no me podía dar por vencido pues todos necesitaban de mi sueldo y sobretodo mi madre se sentía un poco aliviada de la gran carga que había llevado sola por tantos años.

Unos días después ella me pregunto que si tenía dinero que le prestara para comprar unas cosas por lo que rápidamente se lo entregue antes de irme a trabajar, por la noche cuando volví a casa me di cuenta de que había comprado bastante carbón, pensé que ya no teníamos gas y me preocupe un poco pero mientras merendábamos me platico que sus compras eran para comenzar un negocio ambulante de comida, en ese momento no estuve de acuerdo pero no la convencí por ningún motivo de desistir de su idea, cosa que después agradecí muchísimo porque gracias a esa decisión que tomo yo pude trabajar solo medio tiempo y regrese al estudiar a terminar mi carrera de ingeniero.

Cuánta razón tenían los consejos de mi madre puesto que una vez que obtuve mi título profesional logre conseguir un excelente trabajo en el cual continúo hasta el día de hoy y estoy muy satisfecho de haber pasado por una circunstancia tan complicada, pues si no hubiese sido así ninguno de mis cinco hermanos tendrían su carrera de ingenieros al igual que yo.

Lo más difícil no fue esa carencia en la que crecí, sino que mi hijo menor no tiene la inquietud por el estudio y no he encontrado la manera de hacerlo comprender que es muy necesario contar con una buena preparación y más aún en estos tiempos en los que se requiere de gente capacitada y competitiva, pues en algún momento ya no tendrá a su padre para ayudarlo con sus gastos.

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